Brasil: Centrales sindicales movilizan paro nacional contra la reforma de la seguridad social

publicado el 08/03/2017 a las 13:25 .

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Foto: CUT Brasil

El Día Nacional de Paro, el 15 de marzo, es organizado por las centrales afiliadas a la CSA en Brasil - CUT, UGT, Nueva Central Sindical - y demás centrales sindicales contra la aprobación de la reforma de la previsión social, y tendrá acciones masivas en todo el Brasil.

La reforma es una de las principales medidas anunciadas por el presidente no electo Michel Temer y, actualmente, aguarda aprobación en la cámara de los diputados. Una de las principales mudanzas de la propuesta es la edad mínima de jubilación: hombres y mujeres, tanto de las áreas rurales cuanto de las urbanas, solamente podrán jubilarse a partir de los 65 años. Además, la reforma prevé el tiempo mínimo de 49 años de contribución para el acceso a la jubilación con tasa de reemplazo integral. Actualmente son necesarios 30 años y es posible jubilarse por cumplir con los años de aportación o por edad mínima.

Además del Paro, que tendrá lugar en todo el país, diversas otras acciones serán realizadas en coyunto para impedir que los diputados aprueben la propuesta, que inviabiliza las concesiones de beneficios y es un retroceso para los trabajadores y trabajadoras, comparando con las reglas actuales de jubilación. Hoy, em Brasil, hay jubilación por edad o por tempo de contribuición, además de una diferenciación de este tiempo para hombres y mujeres – 65 y 60 años, respectivamente. Caso alcance edad mínima, segun la ley actual, habría que tener 15 años de contribuición en sector privado y 10 em público. Con la nueva ley, pasa a ser 25 años, independiente del sector.

La reforma sigue la aprobación del congelamiento de los gastos sociales del país por los próximos 10 – hasta 20 años. El gobierno justifica la reforma por un supuesto déficit en la previsión social, pero dados apuntan que la previsión es superavitaria desde el 2007.

El sistema de seguridad social brasileño es público, solidario y de reparto, financiado de forma tripartita, pero la propuesta de reforma lo precariza, perjudicando los más pobres y disminuyendo la expectativa de que los más necesitados tengan acceso a una jubilación en el sistema público. Todo esto estimula a que estén en la informalidad utilizando de la previsión privada.

Las mujeres del campo son el seguimiento más afectado por las medidas del proyecto de reforma. La propuesta ignora la desigualdad de género presente en la distribución del trabajo doméstico no remunerado y las brechas salariales de género al igualar la edad de jubilación de hombres y mujeres, aumentando en por lo menos 5 años la contribución femenina. Por eso, el 8 de marzo, día de la huelga internacional de mujeres, tendrá como insignia en Brasil: “Aposentadoria fica, Temer sai – paramos pela vida das mulheres (Jubilación se queda, Temer sale – paramos por la vida de las mujeres)”.

Para el presidente de CUT, Vagner Freitas, la unidad de lucha de las centrales es fundamental contra este ataque a los derechos de los trabajadores. “Es necesario organizar la sociedad brasileña, alertar a las personas acerca del real objetivo de las mudanzas que irán afectar toda la clase trabajadora”.

El presidente de la UGT, Ricardo Patah, también se posiciona a favor de una unidad de lucha y cree que la propuesta de la reforma debería ser transparente, acabar con las exoneraciones y ter un presupuesto propio de seguridad. “En algunas ciudades de la región Nordeste de Brasil, por ejemplo, las personas mueren con 65 años. Ellas no podrán jubilarse antes de la edad definida por la reforma?”, cuestiona.

José Calixto Ramos, presidente de la Nova Central, alerta para la necesidad de un debate colectivo con la sociedad acerca de la reforma. “No concordaremos con la retirada de derechos y, mucho menos, con las reglas que dificultan la manera y posibilidad de los ciudadanos se jubilaren de forma digna”.

 

 

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