Posicionamiento de la CSA a las conclusiones de la Cumbre del Clima en París

publicado el 04/01/2016 a las 17:07 .

El movimiento sindical de las Américas expresa su preocupación sobre el frustrante acuerdo de París, divulgado el último 12 de diciembre. Si por un lado el texto tiene el objetivo de no superar 1,5º grados C con respecto a los niveles preindustriales, todo lo que trata sobre el apoyo financiero y técnico necesario a las naciones en desarrollo es demasiado débil, llevando en cuenta que puede ser una de las últimas oportunidades para salvar el planeta de los impactos del cambio climático.

COP

Las acciones deben ser inmediatas y urgentes. No hay más tiempo para esperar. Los efectos del cambio climático salieran hace tiempo de la teoría y afectan a millones de personas que sufren con las consecuencias de los fenómenos meteorológicos extremos. Como consecuencia poblaciones enfrentan situaciones drásticas como el desempleo, el hambre y la migración forzada para no morir.

“Además que el acuerdo reconozca la necesidad de avances para evitar el colapso del planeta, hay un sentimiento de que lo más importante en la COP21 fue la articulación de los gobiernos, corporaciones, el sector financiero y algunas organizaciones que tienen un solo objetivo: tener un nuevo sistema capitalista que favorezca los países más ricos y mantenga los demás rehenes del uso de nuevas tecnologías” afirmó el secretario de Política Económica y Desarrollo Sustentable de la CSA, Rafael Freire.

La CSI había establecido 3 líneas superiores para la Cumbre de las cuales la CSA comparte el mismo posicionamiento:

1. Mayor ambición y percatarse del potencial de las medidas climática en lo relativo al empleo
Aun cuando los Gobiernos se comprometieron a conservar la temperatura muy por debajo de una evolución de 2 grados y se mencionó 1,5°C como objetivo ideal es una propuesta insuficiente una vez que la realización de este compromiso requiere mayor ambición antes de 2020 y la revisión de cada objetivo nacional (y no solamente una evaluación colectiva) antes de que el acuerdo entre en vigor en 2020.

2. Cumplir con la financiación prometida para el clima y apoyar a los más vulnerables
Se han puesto sobre la mesa 100 mil millones de dólares estadounidenses anuales con el compromiso de equilibrar la adaptación y la reducción de las emisiones, pero al margen del Acuerdo de París y tornase debil por no tener objetivos claros de las acciones. Este es un precio a pagar muy bajo para salvar a la raza humana.

3. Comprometerse a asegurar una transición justa para los trabajadores y sus comunidades
Nos enfrentamos a la transformación industrial más grande y más rápida de la historia. Aun cuando se han incluido en el preámbulo una transición justa para los trabajadores y el respeto de los derechos humanos, un número demasiado importante de Gobiernos se negaron a comprometerse con ambos principios en las secciones operativas. Para los próximos años se hace necesario continuar la presión junto a los gobiernos para garantizar efectivamente los derechos humanos y laborales de los y las trabajadores/as.

“En París presionamos a los gobiernos de nuestra región hasta el último minuto para defender los derechos de los/las trabajadores/as, más específicamente las referencias y permanencia de la Transición Justa y Trabajo Decente en el Artículo 2 del Acuerdo. Aun logrando el apoyo de algunos países la permanencia en la parte dispositiva no fue posible ya que había una oposición muy fuerte de los países desarrollados”, dice Rafael.

Como continuación a París, es importante mantener las luchas en ámbito nacional y regional para que los Gobiernos puedan mejorar o al menos garantizar el cumplimiento de las Contribuciones Previstas y Determinadas a Nivel Nacional (INDCs) y que los derechos de los/las trabajadores/as sean garantizados en las acciones de cada país.

“La CSA continuará actuando activamente junto con la CSI en la agenda climática de los próximos años. Igualmente “reafirmamos nuestra opinión de que el debate sobre el clima está relacionado con el modelo de desarrollo que defendemos para las Américas y para el planeta. En este sentido mantenemos nuestra estrategia con las organizaciones y los movimientos sociales en la lucha por otro modelo de desarrollo centrado en la lucha contra el libre comercio, expresión del neoliberalismo y la nueva generación de tratados como el TPP, TPPI. TISA etc. Por eso, la lucha contra los efectos del cambio climático se asocia con la defensa de otro modelo económico, la social, política y ambiental sustentable como objetivo principal”, concluyó Freire.

 

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