Pronunciamiento de la CSA sobre la situación en la frontera Colombo- Venezolana

publicado el 22/09/2015 a las 00:00 .

La CSA hace un llamado a los gobiernos de Colombia y Venezuela, para que se asuma, por la vía diplomática y política, una solución urgente a la grave situación por la que atraviesan los ciudadanos colombianos y la población venezolana en la zona de frontera de los dos países.

Somos conscientes que los problemas de contrabando, criminalidad, narcotráfico y paramilitarismo conviven en la frontera colombo-venezolana desde hace varias décadas, pero consideramos que la actuación unilateral por parte del gobierno de Venezuela, solo puede agudizar el drama en la zona y no resuelve el sufrimiento de miles de seres humanos en ambos lados de la frontera.

La adopción de medidas por parte del gobierno de Venezuela para proteger su frontera en un escenario alimentado por factores políticos, económicos y militares, termina afectando a los sectores menos favorecidos y ocasionando violaciones a los derechos humanos de las personas y sus familias, especialmente a mujeres, niños, niñas, adolescentes y personas de la tercera edad.

De la misma manera, solicitamos al gobierno colombiano atienda de forma urgente y eficaz las necesidades de carácter humanitario que requieren sus ciudadanos en la línea de frontera y se diseñe un plan de carácter estratégico que ofrezca alternativas laborales, de estabilidad social y familiar para estos ciudadanos y familias que retornen a Colombia por las circunstancias que así los obligan.
Reiteramos que toda medida adoptada frente a la situación presentada debe hacerse atendiendo los debidos procesos que demanden las normas internacionales de orden migratorio y de respeto a los derechos humanos, que regulan el trato a este tipo de situaciones.

La CSA exhorta, desde este espacio de trabajadoras/es, al diálogo bilateral entre los dos gobiernos para encontrar los caminos a soluciones permanentes, con el auspicio y participación de organismos internacionales, como la UNASUR, así como el acompañamiento de otros gobiernos de la región para construir juntos la solución que sus pueblos demandan con urgencia.

Finalmente consideramos que cualquier medida que adopten los gobiernos de Venezuela y Colombia debe hacerse garantizando un clima de paz, hermandad entre las naciones y sus pueblos para favorecer una verdadera integración.
São Paulo, 17 de septiembre de 2015

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