Víctor Báez: Podemos ser el continente del siglo 21
El Segundo Congreso de la Confederación Sindical de Trabajadores/as de las Américas (CSA), que será llevado a cabo en la ciudad de Foz de Iguaçu, Brasil, es el momento culminante de una organización que logró encarar nuevas realidades. Esta es la opinión de Víctor Báez Mosqueira, secretario general de la organización.
Para el titular de la CSA, los delegados y delegadas de las 59 centrales afiliadas y de otras organizaciones fraternas que participan del evento entre los días 17 y 20 de abril, deben prepararse también para encarar nuevos desafíos: “Los sindicatos deben fortalecer su participación política a nivel nacional, en la agenda de las reformas del sistema político de los países”. Lea la primera parte de la entrevista a Víctor Báez.
El lema del Segundo Congreso de la CSA es Desarrollo Sustentable, Trabajo Decente y Democracia, construyendo una nueva sociedad. ¿Cuál es la importancia de estos temas para el sindicalismo de la región?
En el Segundo Congreso de la CSA, nosotros vamos a ratificar la importancia de la Promoción del Desarrollo Sustentable para las Américas. Es la comprensión de que podemos transformar nuestra realidad al impulsar políticas económicas, sociales y ambientales por la inclusión social y la preservación del planeta.
En un contexto profundamente negativo en los países del Norte, consideramos que las Américas, con todas sus contradicciones y desigualdades, puede ser fuente de alternativas al modelo neoliberal. Si el sindicalismo de las Américas consigue llegar a unificar políticas de sus gobiernos de integración real de los pueblos – no solamente económica, sino social –, nosotros podemos ser el continente del siglo 21 y este no es un dato menor.
Por esta razón, nosotros respaldamos los procesos de integración regional, destacando el papel del movimiento sindical en esta dinámica. La UNASUR y sus diferentes consejos, el Banco del Sur, el MERCOSUR, CAN, CARICOM y SICA y otros procesos como la ALBA y la CELAC. Ellos representan la búsqueda de una respuesta regional articulada que es muy importante en tiempos de crisis.
¿Cómo se relacionan los temas trabajo decente y desarrollo sustentable?
Están íntimamente conectados. El sindicalismo debe movilizarse ante sus gobiernos por la generación de trabajo decente, el empleo formal con derechos, las garantías para la negociación colectiva y la libertad sindical, la seguridad social para todos y todas y un verdadero diálogo social. Además, si realmente deseamos construir sociedades menos desiguales, debemos dar un giro al modelo económico de nuestras naciones y superar su basamento en el sector primario.
Los Estados tienen responsabilidad fundamental en la generación de condiciones adecuadas para el trabajo decente. Ella va desde su papel como garante de la legalidad y de las normas fundamentales del trabajo como Derechos Humanos, pasando por la promoción de políticas públicas. Además, debe garantizar que en los periodos de crisis o de fenómenos naturales, se proteja a los y las trabajadoras y sus familias.
Pero estos temas ya fueron planteados anteriormente por el sindicalismo de las Américas.
Sí, en el Congreso Fundador de la CSA y en la Plataforma Laboral de las Américas, el sindicalismo ya había colocado el trabajo decente como centro de la estrategia para el desarrollo sustentable. Ahora, la crisis y sus efectos en la región, así como el llamamiento hecho desde la OIT (Organización Internacional del Trabajo), ponen fuertemente en la agenda, la centralidad del trabajo como base para la superación del neoliberalismo.











